Hay inventos absurdos y otros que, aún siéndolo, no nos dejan de llamar la atención por lo interesantes que son. Es el caso de estas tizas imantadas.

Creo que sólo las usan (hoy en día) los profesores y, cuando acaba la clase, todos ellos se van con su tiza a la siguiente. Pero durante la clase puede resultar útil tenerla pegada a la pizarra… muchas veces se olvidan de dónde la han dejado.

No os olvidéis de anotar este regalo para vuestros amigos profesores, seguramente os lo agradecerán.

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