
Harta ya de estar harta de la Nespresso, viendo como todo el mundo se rinde al influjo de las capsulitas a 30 céntimos y al “café de verdad”… he decidido tomar cartas en el asunto y proponer la alternativa clásica (para la gente que cree que no había espressos caseros antes de la Nespresso).
Se trata de una cafetera normal que en la parte de arriba lleva un adaptador (preparado para dos copas) que hace dos cafés Espressos. Obviamente, si queréis un buen café, id a una tienda de cafés de verdad (no a la sección de café del Día) a comprar algún tipo especial (salid de la monotonía colombiana, aventuraos quizá en el salvaje café brasileño, condimentadlo con canela y nuez moscada).
¿Véis que no es tan difícil? Así os ahorraréis la búsqueda y desembolso de panoja por esas capsulitas tan poco reciclables y podréis (de una vez por todas) customizar vuestro café…
Dejad que os digan que no sois guays porque no tenéis la Nespresso… no respondáis… simplemente pensad en el buen café que vosotros tomáis a diario.
PD: Yo a veces me pregunto si la gente sabe de cafés.
Enlace: Crate & Barrell








Añade un comentario