El hombre que cuelga del collar

La idea es sencilla pero muy innovadora y efectiva. Se trata de un hombre de acrílico que está colgando de tu collar de cuentas.
Es la mezcla de la modernidad y la tradición: el clásico collar de la abuela pero con un giro de tuerca, pasando a ser el de tu prima la creativa.
Una estupenda oportunidad de resaltar por el buen gusto a la hora de escoger bisutería de diario.
Enlace: Supermandolini
El perro taxista

¿Que no se te ha ocurrido nada para regalar a tu mascota durante estas navidades? Pues nosotros tenemos la solución a tu problema.
He aquí la camita de perro que imita a un taxi. Así tu perro podrá descansar y sentir que es productivo para la familia (bajando la bandera, convirtiéndose en taxista).
Un cómodo y divertido lugar en el que tu mejor amigo podrá pasar sus ratos de asueto.
Enlace: Barkslope | Vía: Nerd Approved
El sujeta culos

Ya no sabemos que hacer para tener un cuerpo 10 sin machacarnos en el gimnasio ni dejarnos un pastizal en el cirujano.
Ahora aparece este sujetador para culos (femenino, en masculino hay algo parecido), que realza el trasero de cualquier fémina que se lo ponga.
Levanta, sostiene y hace respingar hasta el más caído (ojo, no hace milagros). Así que si quieres pasar unas navidades respingonas… ¡Este es tu braguita!
Enlace: Bikini Fashions | Vía: Fashionably Geek
Camisetas Hipertextuales: Monkeyzen

Hace un tiempo les propuse a todos los editores de Hipertextual que buscaran una camiseta (existente en el mercado) que reflejara el espíritu del blog en el que escriben.
Raudos, veloces, lentos y tortuguitas me fueron escribiendo (casi) todos, dejándome maravillosos links a camisetas que, efectivamente, eran representativas de la temática.
En Monkeyzen me respondí a mí misma rápida y segura, tanto que no tuve ni que pensar en la camiseta que creía que representaba a este blog.
Monkey tiene un espíritu consumista, y es por ello que la camiseta elegida tiene como slogan “You can take my credit card when you pry it from my cold dead hands” (Podrás coger mi tarjeta de crédito cuando me la arranques de mis manos muertas y frías).
Enlace: Cafepress

