
Es hora de que dejes de usar esos horrorosos adhesivos para colgar los trapos de cocina en la pared, que no dan glamour ninguno a las estancias en las que se encuentran. Al revés, te vuelven mundano y arrabalero.
Te propongo que cada vez que quieras dejar el trapo de la cocina en su sitio tengas que empujar la tela hacia el culito de gato, del que se quedará colgado. Quiero decir de este gato, no del de verdad (que, obviamente, no se dejaría poner el paño de cocina).
Este interesante y escatológico diseño se presenta en blanco y negro y es tan divertido como práctico. No lo dudes ni por un instante… ¡Debe ser tu colgador!
Enlace: Perpetual kid






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