Desayunos con lunares ¡Y olé!
Aquí en Monkeyzen nos encantan los lunares, y siempre que podemos exhibimos ante el mundo esos pequeños círculos perfectos.
Ahora hemos encontrado un delicioso juego de desayuno muy “Lola Flores Style”, para que nos levantemos con un poco de alegría al son de las sevillanas, los claveles, el rocío y tantas otras cosas que nos hacen evocar.
Por fin salimos del aburrido mundo del juego de café de Limoges de nuestros padres. Porque somos muchísimo más creativos y carentes de prejuicios sociales.
Enlace: Rosanna Inc.
Los cefalópodos están de moda.
Siempre estamos buscando la última moda para hombres, porque sabemos lo difícil que es no ser una gran masa y poder destacar en algo.
El mundo de la corbata es uno de los más variados y personalizables a la hora de vestir a un chico, y en cyberoptix lo saben.
Yo he encontrado estas maravillosas corbatas a un precio increíble: $40 en seda, $30 en microfibra. Al final, por 10 míseros pavos la seda compensa. Es un material mucho más vistoso y no hace pelotillas en el cuello (a muchos chicos os pasa que la barba roza con la corbata y os la deja en bragas, mostrando la mala calidad).
Además, los motivos no pueden ser más maravillosos: Sobreimpresiones de cerebros humanos sobre calamares gigantes. Parece salido del mundo de Edgar Allan Poe, ¿no creéis? Sólo os diré una cosa: los cefalópodos están de moda.
Enlace: Cyberoptix
Recordando los ‘80
Si eras guay en los ‘80, reconocerás que Elvira Mistress of the Dark era uno de los musts en aquella sociedad transgresora.
Todas las chicas querían ser como ella: una chica de vanguardia que tiene retaguardia, una chica deslenguada, guapa, ingenua…
Todos los chicos la querían para sí… básicamente por los mismos motivos.
Ahora, en un interesante ejercicio de barroquismo, la puedes tener pero con el rayo en la cara que caracterizo a otro extravagante ochentero, David Bowie.
Por lo demás, la camiseta es tan sencilla que no merece la pena ni hacer comentarios.
Enlace: 80stees
Culito de gato
Es hora de que dejes de usar esos horrorosos adhesivos para colgar los trapos de cocina en la pared, que no dan glamour ninguno a las estancias en las que se encuentran. Al revés, te vuelven mundano y arrabalero.
Te propongo que cada vez que quieras dejar el trapo de la cocina en su sitio tengas que empujar la tela hacia el culito de gato, del que se quedará colgado. Quiero decir de este gato, no del de verdad (que, obviamente, no se dejaría poner el paño de cocina).
Este interesante y escatológico diseño se presenta en blanco y negro y es tan divertido como práctico. No lo dudes ni por un instante… ¡Debe ser tu colgador!
Enlace: Perpetual kid

